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Mónica Menini: “Es un delito lo que hace Mangione”

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En H7 Radial por FM Noticias 88.1, la abogada especialista en Género y Políticas Públicas, Mónica Menini, acusó al médico por desinformar sobre una práctica médica y torturar a las mujeres con el legrado. Además, pidió decisión política al Ministro de Salud para organizar el sistema de salud y garantizar el acceso a la IVE.
 
En los últimos días, distintos medios se hicieron eco de las declaraciones del gerente del Hospital Público Materno Infantil, Federico Mangione, respecto a un aumento en la demanda que recibe el nosocomio por interrupciones voluntarias del embarazo. La abogada repudió las declaraciones cargadas de desinformación, que hasta podrían calificarse como malintencionadas, y echó luz sobre la situación.
 
“El gerente del Hospital Público Materno infantil dijo muchas cosas y, entre tantas cosas que dijo, muchas no son verdad”, aseveró Menini denunciando que “ha desinformado respecto a la práctica del aborto en el país y en la Provincia de Salta”.
 
En este sentido, subrayó: “Vengo diciendo ya desde hace un par de días que, como todos saben y aprendieron con el covid, desinformar sobre una práctica médica es un delito y muchos todavía no lo saben”. Volviendo a las declaraciones de Mangione, sostuvo: “Ha desinformado bastante en su entrevista, que se viralizó e impactó mucho, justamente por eso, por la cantidad de situaciones que expresó que suceden con respecto del aborto que realmente no son así”.
 
“Con respecto al tema de la salud privada, que también él conoce bien cómo tiene que ser el funcionamiento y cómo se trabaja usualmente con prácticas que dentro del sistema privado se debe llevar adelante y no se hacen, y se pasan a otro sistema, llevan con ellos el pago de esa prestación”, continuó la abogada citando la Ley 26.529 de Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud. Al respecto, explicó: “La ley del paciente dice que cuando yo tengo un diagnóstico y soy paciente de un médico, por lo tanto, del nosocomio, del establecimiento donde ese médico trabaja, la responsabilidad de la atención es de ese médico y de ese nosocomio. Si se lo traslada a otro, hasta el tiempo que me entrega a otro profesional, yo sigo estando en responsabilidad administrativa, civil y penal del médico que me está atendiendo”.
 
Siguiendo así con sus observaciones, afirmó que “el problema que tiene Mangione no es tanto la cantidad de prácticas que le pueden derivar del sistema privado, el mayor problema que tiene es la cantidad de prácticas que le están derivando de los hospitales públicos del interior de la provincia al Hospital Materno público central de la ciudad de Salta, donde hay mediques que no son objetores y que están llevando adelante las interrupciones del embarazo, tanto como se hizo hasta ahora con las interrupciones legales del embarazo”.
 
“Nosotras veníamos diciendo que hay mucho traslado de gente del interior de la provincia hacia la ciudad de Salta, lo cual es muy grave porque la paciente tiene que dejar su vida cotidiana por una práctica que no requiere traslado para la internación en otra ciudad”, puntualizó en este sentido la abogada, quien aseguró que “hay gente que se traslada 600, 800 kilómetros, y hay intendentes que están pagando 1500, 2000 pesos de remises para trasladar a la gente porque en sus hospitales no están haciendo los abortos”.
 
Así las cosas, aclaró que “esto es algo que tiene que organizar el ministro de Salud”, Juan José Esteban. “El Ministro de Salud tiene que sentarse y organizar el propio sistema público y también tiene que sentarse a organizarse con el sistema privado. No es verdad lo que está diciendo Mangione”, remarcó Menini y continuó: “Entonces, el problema es la objeción de conciencia, que es un problema que está teniendo que organizar el sistema de salud, y que no logra organizar porque no tiene la decisión política de organizarlo. Porque es una práctica que requiere que haya un médico o médica que no sea objetor, que atienda una vez por semana, dos veces por semana, el que se tiene que trasladar es el médico para poder dar lugar a la práctica”.
 
Asimismo, indicó que “lo que no puede aceptar el sistema de salud público es que dentro del sistema de salud privada haya objeción de conciencia institucional” dado que “las instituciones no tienen conciencia, las que tienen conciencia son las personas. Entonces, las instituciones privadas también tienen que organizar a su sistema para tener en el sistema de atención a alguien que no sea objetor”.
 
“Mangione le tira a la prensa y a la gente una parte de la situación, dice ‘yo no puedo más’, pero lo que tienen que hacer es hablar con el Ministro de Salud, no decir que no puede más a la gente”, sostuvo la abogada, poniendo como ejemplo lo ocurrido en 2004 cuando las denuncias por violencia de género aumentaron de 1000 a 24000 luego de que se promoviera, desde distintas organizaciones feministas, que se realizaran. La consecuencia de ello, destacó, fue la creación de Defensorías, Fiscalías y Juzgados especializadas en violencia de género.
 
En la misma línea, desmintió: “No es verdad que sale 80 mil pesos un aborto en el sistema público”, y remarcó: “Están cambiando los términos de la problemática, el problema que tienen es que no se organizan para dar acceso al servicio y esa es una cuestión que están teniendo algunas provincias, y no todas, en nuestro país”.
 
“Tienen 10 días para llevar adelante la práctica. Entonces, el Ministro de Salud tiene que sentarse y organizar el sistema de salud, que para eso es su función, y el gerente del hospital tiene que organizar su servicio también”, reiteró Menini.
 
En cuanto al aumento en la demanda para acceder a interrupciones voluntarias del embarazo, recordó que el mismo es consecuencia, justamente, del paso de los casos de la clandestinidad a la legalidad a partir de la implementación de la legislación. “Las mujeres se han enterado que se legalizó el aborto en nuestro país y asisten al sistema de salud a pedir el derecho de llevar adelante esa práctica. Se hacen abortos las católicas, las evangelistas, las judías, se hacen abortos. Ahí tienen los números oficializados”, dijo.
 
Además, recordó que todos los hospitales y centros de salud están preparados para llevar adelante la práctica de interrupción voluntaria del embarazo, ya que consiste en una práctica medicamentosa que no requiere internación. En tanto que, en caso de presentarse alguna complicación, se pasa al segundo nivel, que es el hospital mismo, como sucede con cualquier otra práctica médica.
 
Actitud delictiva
 
Así las cosas, lamentó las declaraciones de Mangione y aseveró: “El médico, desde su guardapolvo blanco y su supuesta ciencia, le dio letra al fundamentalismo religioso porque él es un fundamentalista religioso oculto. Mangione se oculta, habla como médico y como médico dice cualquier cosa, y como médico miente. La gente cree lo que dice, una barbaridad, 38 semanas”. Esto último en referencia a las afirmaciones del médico respecto a la posibilidad de realizar interrupciones legales del embarazo hasta la semana 38, teniendo en cuenta que la ley prevé que las interrupciones voluntarias se practiquen solo hasta la semana 14, a menos que se trate de embarazos producto de una violación o que pongan en riesgo la vida de la persona gestante”.
 
“Es increíble. Es un delito lo que hace Mangione”, agregó indicando que “el Ministro de Salud debería ya haber armado un sumario por lo que está diciendo esta persona”. “Ya mismo tendría que haber una actitud proactiva de parte del Ministerio de Salud de la Provincia de Salta que está calladito y lo manda a Mangione a decir lo que se le da la gana, que le da letra a Cargnello en una homilía, y que no hace nada. Acá hay responsables políticos de lo que está sucediendo en la provincia de Salta, y es el Ministro de Salud. Sabemos que cuando alguien desinforma sobre una práctica médica es un delito. El Ministerio de Salud, en su silencio, está cometiendo una complicidad con esta situación y eso tiene una respuesta también desde lo legal y desde lo político, fundamentalmente”, subrayó Menini.
 
Finalmente, aseveró: “Mangione habló de legrado, que es como una gillette que puede romper el útero. Eso mismo lo dijo Cargnello en su homilía. El legrado es una práctica antigua que la Organización Mundial de la Salud viene diciendo que no se debe utilizar más. Si la siguen utilizando es porque no aceptan utilizar prácticas nuevas, del siglo XXI. En los protocolos dicen que no deben hacer legrados y eso es lo que está haciendo Mangione, debe ser porque le gusta torturar a las mujeres. En nuestro país médicos y médicas han hecho legrado sin anestesia a las compañeras, y es tortura, con todas las letras, y eso es un delito. En el Hospital Materno torturan a las mujeres con legrados, y Mangione lo acaba de decir”.
 
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.



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